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Carnación Histórico

Carnación

de El Mandaito Producciones

Danza (sin clasificar estilo)
Formato de espacio
Mediano
Tipo de espacio
Sala
Duración
1h 20min
Idioma
Castellano
Tipo de público
Adultos

Sinopsis

La palabra carnación, que en el lenguaje pictórico hace referencia al proceso de coloración de la carne, nos lleva a pensar, por un lado, en el paso de lo imaginario a lo visible, de lo que se esconde a lo que se muestra. Por el otro, es inevitable pensar en la idea bíblica del verbo que se encarna. Verbo que, en el lenguaje de la obra, adquiere la forma del deseo. De este modo, nos encontramos ante una búsqueda en torno al deseo que parte de la intuición de que su origen y sentido está relacionado con un estado al que solo podemos acceder a través del cuerpo. Los cuidados, la represión, la ternura, la violencia; una relación carnal desde la que afloran imágenes capaces de restituir un pasado que no llegamos a comprender. Al intentar hacerlo, tanto su forma más carnal como la más trascendental se revelan como dos caras de una misma moneda. Y es que, dulce y amargo, plenitud y falta, desear nos recuerda la vulnerabilidad de la condición humana. Cabe pensar en la importancia radical de la búsqueda de ese origen y forma del deseo en un lugar fluido, inestable, algo que se refleja en la propia estructura de la obra. Al igual que sucede con los pathos de las pulsiones y la psique (palabra que, traducida como «soplo», servía para designar el alma humana, pero también el hálito que exhala al morir el ser humano y que, por ello, es indisociable de la vida), la narración se nutre de su propia discontinuidad, del rechazo a una lectura lineal en favor de una poética cargada de luces y sombras, de flujos de intensidades gestuales que dan lugar a todo un afluente de símbolos e imágenes arquetípicas. Desde el comienzo, el espectador ha de enfrentar un ritmo que, lejos de resultar complaciente, lo sitúa en una singular cercanía con lo que sucede en la pieza. Pronto descubre que aceptar esta complicidad significa estar dispuesto a experimentar el mismo ejercicio de liberación que ha de experimentar quien baila, y siente que su propio deseo dilata y contrae su experiencia del tiempo, de lo real.

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FACILITADA POR
Autoría:
Rocío Molina
Dramaturgia:
Enrique Fuenteblanca
Diseño de Iluminación:
Carlos Marquerie
Diseño de Vestuario:
Leandro Cano
Música Original:
Pepe Benítez
fotografia_y_video:
Simone Fratini
Diseño de espacio sonoro:
Javier Álvarez
Coreografía:
Rocío Molina
Técnico/a de Iluminación:
David Benito
Dirección Musical:
Amaya Añúa
Confección de Vestuario:
Olalla Alemán, Pepe Benítez
Dirección técnica:
Carmen Mori
Regiduría:
María Agar Martínez

Calendario de fechas de actuación:

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